Moscú
Esta mañana retomamos los entrenos, hace un vientecillo fresco y un tanto molesto, Duna y yo nos resignamos a sufrir estos rigores con tal de entrenar por nuestros campos de siempre, desde unos días antes de irnos a Rusia no habíamos corrido y la necesidad se hacia imperiosa, en Moscú no he corrido, pero lo que se dice andar, todo el día, desde bien temprano hasta entrada la noche, la cama era mi medicina de recuperación, ya soñaba hasta con cúpulas catedralicias.
Merece la pena visitar esta gran ciudad, la verdad es que esta llena de monumentos y sitios emblemáticos, sobre todo el centro de la ciudad, ya el extrarradio es otro cantar, edificios del antiguo régimen en una decadencia absoluta, colmenas para albergar al proletariado totalmente iguales y de un aspecto triste, en las inmediaciones de la ciudad entre los claros de los bosques se pueden ver las populares dachas de madera.
El tiempo también ha acompañado y no hemos sufrido rigores fríos en absoluto, por lo que podía ver en la BBC, creo teníamos las mejores temperaturas del continente, el domingo por la mañana daba lluvias en Madrid y en Moscú hacia un sol y un calor increíble, si me lo cuentan no me lo creo, los transportes públicos funcionan a la perfección con una puntualidad y frecuencia digna de mención, ahora eso si, el tranvía, metro y autobuses creo son todavía del régimen comunista, viejos y desvencijados, curiosamente todos los transportes están gestionados por mujeres, esas típicas matronas con su uniforme de falda por debajo de la rodilla y su gorrito de la empresa, serán mas eficaces, su simpatía desde luego no las mantiene en su trabajo.
Esta ciudad seria una delicia para Gallardón, el asfaltado de las calles y sus aceras dejan mucho que desear, me lo imagino poniendo la ciudad patas arriba en unos meses, ahora, la seguridad es total, jamas he visto tanto policía en una ciudad, se les puede ver por todos sitios, el trafico es caótico, conducen a toda velocidad y solo hay dos tipos de coches los paupérrimos y los de lujo, curiosamente no vi ningún accidente, en los pasos de peatones si que tuve que correr, las rayas en el suelo solo están pintadas por compromiso no para respetarlas, te ven cruzando y nadie reduce su velocidad, curioso, debe ser deporte nacional.
En mi opinión los rusos son bastante introvertidos, pero no quiero decir con esto que no sean atentos, cuando te diriges a alguno de ellos se esfuerzan por complacerte en todo lo que puedan hacer por ti, de esto me he llevado una grata impresión, lo que si creo es que pasan mucho del turista como nosotros lo tenemos concebido, en el hotel hemos estado de lujo, nadie te molesta para nada, la relación es muy cordial, como le decía a mi "manager", están pero parece que no están, muy profesionales.
Las rusas, mención especial, jamas vi tanta belleza concentrada, mi concepto de la belleza femenina ha dado un vuelco radical.
Si por la noche te sientes solo, coge una maleta y paseate por la ciudad, cientos de coches se acercaran a ti tratando de llevarte a donde quieras, te aseguro que en ningún momento estarás solo, en definitiva una ciudad totalmente recomendable, tendría para llenar varias paginas pero creo que ya está bien. Vale.












