Real Cortijo de San Isidro
Esta mañana me he metido mas de dieciocho kilómetros junto con “el incombustible”, hacia un día de estos que se suelen llamar magníficos para el entreno, sol, luz, temperatura, incrementándose las ganas de pasar la mañana corriendo de forma suave por los sitios mas frecuentes por los que solemos transitar todos los que formamos el club, ademas con grandes dosis de gracietas durante todo el recorrido, en algunos momentos se me ha soltado tanto la risa que hasta he perdido el ritmo de mi cojera, el tema del día, los superlativos manchegos, riéndonos de nosotros mismos que es un sano ejercicio.
Durante el recorrido hemos sido alcanzados y humillados por el veterano del club, nos ha dejado tirados aludiendo que tenia prisa para ir a casa de un hijo y hacerle unas chapuzas, que grande es este viejo muchacho.
Ayer una magnifica ruta en bici hacia la zona de Aranjuez, ciudad que me atrae de forma considerable, pero esta vez el recorrido es por los sitios adyacentes a la ciudad, sitios de indudable belleza y cargados de historia, me dirijo hacia el Real Cortijo de San Isidro, no había llegado nunca hasta el lugar, pero pardiez que merece la pena, según enfilas dirección al Cortijo desde el camino de Colmenar, al fondo se ve la majestuosa ermita de San Isidro, todo el entorno es hermoso y monumental, se respira tranquilidad y belleza una vez en el lugar, he disfrutado durante un rato de esta tranquilidad dando cuenta de mis vituallas, sentado en las escaleras que suben al portón de la ermita.
Este sitio lo mandó construir Carlos III sobre un pueblo que había en el lugar, ademas construyó unas magnificas bodegas dignas de tal rey y como Reales se les conoce, merecen la pena una visita pausada, yo verdaderamente me fui impresionado, me costó iniciar el regreso, cuando te encuentras bien en un sitio, lo que cuesta partir. Vale.











