11 junio 2009

A Motril




Después unos días de entreno un tanto estresante y sin nada de calor, la mañana se tornaba un poquito mas cálida para hacer propicio un entreno suave y relajante, de los que te dejan una buenísima sensación, suave he iniciado y suave he terminado, estos entrenamientos son de los que elevan la estima y te transmiten seguridad, el cerebro recibe tal cantidad de estímulos agradables que no tienes ganas de terminar nunca, esto te da que pensar y te preguntas porqué no correré siempre así, si es cuando mejores sensaciones tengo, enseguida salta la parte competitiva e innata en el corredor, aunque sea popular, tengo que superarme, te dice tu malévola parte, tengo que superarme y sufrir un poquito, si no para que corro?, solo por placer?, pues vaya gracia, irrecuperables, vamos, aunque yo lo estoy intentando.

Viene esto a cuento por las sensaciones que al parecer tiene mi "manager" sobre mi entreno, tras ver los escasos progresos después de llevarme a entrenar a los gélidos terrenos rusos, ha decidido cambiarme a sitios mas cálidos y ha pensado en llevarme unos días a la costa tropical del Mediterráneo, concretamente a Motril, tiene muchas esperanzas en que algún día cambie y encuentre el ritmo adecuado, ella piensa que mis maltrechos músculos con el calorcillo se podrán recuperar y volver a rendir lo que en su día rindieron, ademas dice que no sea que nos den las olimpiadas a Madrid y yo esté de cualquier manera, creo que lleva razón, no me puedo perder las olimpiadas del 2016, aunque igual ya no entro en ninguna categoría, de todas formas seguiré por si acaso. Vale.




Maratonianoyo