24 marzo 2009

Duna cazadora



Después del puente que hemos pasado, sin hacer absolutamente nada, tenia ganas ya de estirar las piernas por senderos y cumbres, bueno esto ultimo lo trato de evitar todo lo que puedo, para que nos vamos a engañar, las pendientes se me indigestan cuando son muy pronunciadas, para que forzar la maquina si se va de perlas por lo llanico.

Bueno, pues hoy nada de madrugue a la hora de salir, Duna y yo, nos tomamos con tranquilidad el tramite, hace tan bueno que pongo como meta un recorrido ya trillado de unos catorce kilómetros, como no quiero que sea nada estresante decido no llevar nada que mida el tiempo ni el espacio, vamos a darnos una etapa de esas dulces y que son tan beneficiosas, sin posibilidad de saber ritmo ni tiempo, ni tan siquiera la hora.

Duna, Duna se está haciendo adulta, en el plazo de unos días, su comportamiento ha cambiado totalmente, de comportarse como una jovenzuela que todo lo celebraba escandalosamente, ha pasado a la reflexión y la cordura, parece que todo lo hace con menos entusiasmo, o al menos lo exterioriza de otra manera, como es posible una transformación tan acentuada en unos días, estos animales cada vez me sorprenden mas.

En la ida me he cruzado con el grupeto de Duque “el grande”, siempre formado por cuatro o cinco que disfrutan de esto del correr, el otro día bajé también tarde y a las puertas del estadio estaba Duque “el grande” solo, esperaba por si bajaba alguno de sus muchachos, miraba impaciente la hora y cuando me vio se apresuró a saludarme y decirme que no bajaba nadie, le digo que se venga conmigo, dice que no quiere interferir en mi entreno y que además voy muy rápido para el, le convenzo diciéndole que el marcará el ritmo el tiempo que venga junto a mi, para mi es un honor departir durante un rato con el, pasa ya holgadamente de los setenta, pero su entusiasmo es contagioso, diriase juvenil, vamos a seis el kilometro y hablando tranquilamente, se le veía feliz y yo disfruté los kilómetros que hizo conmigo, a ese ritmo y con ese optimismo podríamos haber hecho una maratón, que grande es.

Duna y yo hemos terminado con el sol bien alto, al final se ha puesto delante para llevar el ritmo ha debido ver el correr cansino que llevaba y se ha puesto a colaborar, creo que tenia prisa por beber agua y tomar la sombra. Vale.





Maratonianoyo