Coscorrones con las nubes
Como se respira esta mañana la primavera, es una verdadera maravilla, los caminos blandos y recubiertos de verde dan una sensación de bienestar que incitan al entreno, se respira ese aromilla peculiar que desprenden los arboles cuajados de brotes, como ha cambiado el cuento de hace unos días a este, mas que primavera se respira veranillo.
Son las ocho y media y ya estamos por los campos, digo estamos porque esta vez Duna si que es de la partida, lleva tiempo sin salir y se le nota bastante, tiene como mas presencia física de lo que viene siendo habitual en ella, pero sigue hermosa, sobre todo cuando transita por los lomos de tierra de los taludes que delimitan los senderos y el sol se refleja en su negro pelaje dándole un brillo como de plata, su condición física está un tanto mermada y no se adelanta con la frecuencia que suele hacerlo cuando está en su linea, a veces, tengo que darle ánimos para no dejarla muy atrás.
La semana pasada ha sido buena en kilómetros, he coincidido con "el incombustible" por las tardes y lo dedicamos a hacer tiradas que se pueden denominar largas, intensas no, pero largas si, nos ha ido bien, rodando y charlando, algunos de los días encontramos a gente del club por los campos, y cuando nos cruzamos nos soltamos las lindezas pertinentes, según terminaba la semana me sentía bastante saturado de kilómetros, el domingo descansé, como Dios.
Hace unos días por la mañana me topé de cara con "Pepe trenes" y casualmente iba yo con la música en la oreja, paramos a hablar y le faltó tiempo para increparme por este motivo, yo que tantas veces he criticado lo de la música, ahora heme ahí totalmente enchufado a los ritmos de mi mp3, le digo que no estoy haciendo un entreno que requiera concentración, si no que estoy rodando cual dominguero sin pretensiones, bueno cuando nos despedimos le dije que de todas formas lo mantuviera en secreto.
Esta mañana también decido correr con la musiquilla, como voy solo con Duna y con ella hablo lo justo, me he preparado a Vangelis y Extremoduro, aunque distintos, ambos tienen ritmos contundentes que me alegran el ritmo, a veces floto hasta darme coscorrones con las nubes, lo que me da la razón, en caso que tuviera que estar atento al entreno lo desvirtuaría totalmente, lo que yo te diga Pepe.
Estoy sufriendo coacciones por parte de "la gacela de Aranjuez", con el fin de que le cambie el sobrenombre que le he dado, de momento me he negado a todo, pues no hay nombre que lo defina mejor, con su grácil figura, esa elasticidad innata en el y esa elegancia que tiene en el correr, solo propia de una gacela, así se queda.
He terminado muy bien, con las endorfinas por las nubes, tan bien me sentía que me he dicho por que no te inicias en alguna media maratón para ponerte a prueba y como quiera que casi la totalidad del club el día veintinueve va a Coslada, pues a Coslada que me inscribo, ya veremos que pasa. Vale.











