Mis genes
Todos los que somos padres hemos querido que nuestros hijos alcancen metas que para nosotros han sido imposibles o han estado alejadas de nosotros por situaciones económicas o de otra índole social, a veces queremos que nuestros hijos sean capaces de realizar la venganza de nuestros fracasos en la vida, lo que pudo haber sido y no fue.
En el terreno deportivo había puesto yo mis ilusiones en el varón de la casa que fue segundo de mi descendencia, el tío nació ya apuntando formas, fuerte, hermoso, grande, vamos el prototipo de futuro deportista de nivel, hasta su pediatra se admiraba de sus condiciones, el menda estaba en cuanto a altura en un 95% de la media, un físico mas que armonioso, lo dicho, el clásico prototipo a figura en lo que se propusiera.
Claro que lo que uno no cuenta es con las habilidades necesarias para desarrollar ciertas actividades, entonces cuando el niño está en condiciones de ir escogiendo deportes donde destacar, empezamos con una carrera de modalidades donde el cabroncete se sienta bien y seguro de que va a sobresalir, siempre procurando no condicionarle.
Como casi todos los niños su primera elección es la practica del fútbol, lo mas fácil y popular, yo no iba ni a los entrenamientos, por que no se sintiera mal o presionado, pero el tío no desarrollaba muchas habilidades ni sentía mucha ilusión por el esférico, cuando se forma el equipo viene a casa con la equipación y dice que ya tiene el equipo pero que ya ha conseguido todo lo que quería del fútbol, se ha dado cuenta que el fútbol no le mola, lo que verdaderamente le mola es el baloncesto, no estrenó ni la equipación.
Venga, ahora elegimos baloncesto, no es mala idea, pienso, como el niño está bastante desarrollado, puede que sea su deporte, entrenamiento y mas entrenamiento, pero ilusiones se le ven las mismas que con el fútbol, un día dice que van a jugar un campeonato intercolegios y nos invita al polideportivo, vamos su hermana y yo, nos subimos a las gradas altas para que no esté muy pendiente de nosotros y no alteremos sus condiciones naturales, ya al principio sentimos una ligera decepción, no estaba en el equipo inicial, nos miramos mi hija y yo y dijimos, le estarán reservando, el equipo contrario les estaba dando bien y en un momento determinado le sacan del banquillo, nosotros pensamos, mira le sacan para resolver, vemos su predisposición cuando sale al campo, empieza a desmarcarse y ponerse en situación de recibir la pelota, pero nunca le daban el balón, su hermana y yo nos miramos y nos dio tal ataque de risa que tuvimos que salirnos del polideportivo para que no nos viera y le afectara psicológicamente, pero es que el tío corría de un lado a otro con las manos metidas en los bolsillos y sin inmutarse, como le van a pasar el balón.
Después de pasar por casi todos los deportes y mostrar el mismo interés, o sea ninguno, un día viene decidido y me dice, mira ya se lo que quiero hacer, en esto estoy seguro, lo mío es jugar al tenis, joder y yo que creía que ya no quedaban deportes, le puse unas cuantas trabas y creo que le quité un peso de encima, nos faltó esgrima y equitación.
El muchacho se desarrolla satisfactoriamente y siempre con buena disposición física, ya de mayorcete le da por el gimnasio, para ponerse cachitas….. por lo de las niñas, no por otros objetivos, consiguió un estilizado cuerpo y se hizo un eficaz atleta de la marcha nocturna y la salida frecuente, para esto si que estaba genéticamente preparado, es lo que he conseguido transmitirle, esa parte de mis genes, mi venganza deportiva la seguiré esperando, nunca es tarde, todavía no he perdido la esperanza. A su favor y esto lo puedo asegurar, como persona es genial. Vale.











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