Te llevaré a la gloria
La frase del titulo la suelo decir a los colegas cuando estoy de buen humor, cuando participamos en maratones o medias maratones, para quitar hierro al asunto y poder sacar una sonrisa de todos los que andan con la concentración y el estrés de la competición, les pregunto que tiempo quieren hacer y si quieren que les lleve a la gloria que me sigan, entonces esta frase se ha convertido en paradigma de situaciones.
Dando una vuelta he encontrado a Ángel, es un corredor veterano, aún mayor que yo, que ya es decir, pero buen atleta y mejor persona, hablando un poco de todo, me menciona la frasecita, como la oyó la primera vez y como desde el equivoco nace una amistad.
Corríamos una media maratón y Ángel era la primera vez que lo hacia con los colores del club, apenas nos conocíamos y entonces cada uno iba a su aire y a sus tiempos, a los pocos kilómetros de la salida le dimos alcance creo que el australiano y yo, me puse a su lado y le espeté, “si quieres que te lleve a la gloria, sígueme “ , todo esto muy serio y con voz gutural, me mira, pone cara de pocos amigos y dice, no, no, tu tira, yo voy a mi ritmo, vi que no entendía muy bien la ironía y que no le había hecho mucha gracia, le deje y tiré hacia delante por si empeoraba la cosa, vi que me miraba de arriba abajo como tanteándome.
Ya pasado el tiempo y después de hacer las averiguaciones pertinentes y darse por enterado nos hemos reído de buena gana en cantidad de situaciones, recordando como se lo dije y lo que el pensó de mi.
Lo que pasa es que con la frasecita he tenido que sufrir más de una bromita cuando en algunos momentos me he visto en apuros, pero el sentido del humor no se debe perder nunca. Vale.











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