Averia en tren de rodaje
Esta mañana hacia un ventarrón de cuidado, Duna y yo decidimos salir aunque con reparos, la lluvia caída durante la noche y el viento no hacia nada agradable la salida, puede mas la devoción que la precaución, el lunes salimos para ir templando músculos y la verdad es que al principio no me sentía mal, hice casi todo el entreno en hierba, ya casi al final me volvieron los dolores, fue por eso por lo que ayer nos quedamos en casa, en plan recuperación, por miedo a una recaída.
Hoy decido ir a un circuito plano y blandito de unos dos kilómetros, me aburren las vueltas pero no quiero ir muy lejos del club por si acaso, el circuito está muy bien, blando y sin barro solo algunos cepellones de hierba pueden alterar la pisada, empiezo a dar vueltas y el pie a los pocos kilómetros ya empieza a resentirse y yo a ponerme como me pongo, de mala hos..., sigo durante un tiempo y sobre los siete u ocho kilómetros tengo que abandonar porque cojeo ostensiblemente, mi cabreo es mayúsculo, me cuesta llegar a la sede, pero bueno, si estoy peor que nunca, ¿esto que es ?, me pregunto, trato de poner un poco de cordura a mi cerebro disparado y continuo en el club ejercitándome con los aparatos para apaciguar mi desesperación.
Por mi cabeza ya pasa de todo, me doy ánimos, me digo que todo se pasa y me contesto que cuando, porque ya llevo tiempecillo con el tema y la cosa no progresa, al contrario, voy a peor, todo debe tener un fin, que vamos a hacer, habrá que asimilarlo, tampoco hay que rendirse a las primeras de cambio, vamos a tomar medidas, cambiar de traumatólogo, recuperarse de verdad, con el tiempo que sea necesario, buscar alternativas que me mantengan en forma y potencien mi recuperación y sobre todo, calma, mucha calma.
Duna ya está cansada de mis letanías, además hoy me miraba como distraída o disimulando, seria por los colores de mi atuendo y que ha oído algunas bromitas sobre el mismo de algún graciosillo, que por cierto hemos puesto en su sitio, yo no le veo nada raro, además es un regalo de la carrera de Aranjuez, a camiseta regalada no se le mira el color, faltaría mas. Vale.










2 comentarios:
¡Ánimo! Dentro de poco ya vuelve el calor y ni recordarás el dolor. A ver si nos vamos a venir abajo ahora...
Un saludo!
Pedro, gracias por tus animos.
Si, llevas razón, creo voy a tener que esperar el calor, haber si aprendo a ser paciente.
Venga un saludo.
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