Entrenando como profesional,corriendo como popular
He corrido estos días con cincuenta y dos años y no siento diferencia alguna a cuando tenia cincuenta y uno, ni física ni emocionalmente, no se donde están esos síndromes que dicen cuando van pasando décadas, aunque si he de admitir que algunas goteras van saliendo, llamémosle lesiones ó dolores que van quedando a perpetuidad y que se asumen con resignación o que pasan a formar parte de ti.
Viene esto a colación, cuando hablando de deporte todos pensamos, si no todos gran parte de nosotros, en salud, y sí, tengo que afirmar que el deporte es salud, mas que salud para el ser humano es una necesidad vital en cuanto al desarrollo armónico del organismo, pero que sucede cuando hablamos de deporte profesional, el deporte profesional no es sano, a veces todo lo contrario, imaginemos la preparación de un atleta que esté en la elite y que pretenda competir con garantías de éxito, la preparación especifica para su temporada es cruenta, tanto su sistema cardiovascular como su aparato locomotor se tienen que someter a un rendimiento y a unas exigencias fuera de toda lógica y esto ocasiona a veces o casi siempre lesiones que los deportistas llegan a sufrir durante gran parte de su carrera profesional, se piensa que entre un ochenta y un noventa por ciento de profesionales en activo acarrea algún tipo de lesión, este porcentaje seguro que lo superamos los populares, casi todos tenemos alguna secuela como consecuencia de palizones que nos hemos ido metiendo.
Es saludable la actividad física siempre que se realice como entretenimiento, que pase a formar parte de tu vida, que aprendas a disfrutarla, que goces haciendo la actividad que mas te guste, pero siempre dentro de unos parámetros de normalidad, sin exigencias que estén alejadas de tus posibilidades y sin riesgos de ningún tipo, los riesgos ya los corren y los asumen los profesionales.
Dentro de los populares, a los que nos atrae participar en maratones y medias maratones, nos marcamos entrenamientos que cuando los analizas no sabes si es para aficionado o profesional, seis días de entreno semanales, con sus ciento y pico kilómetros, varios días de series bestiales, cuestas infernales y de ritmos ni te cuento, pero hombre de Dios que mas te da hacer dos horas cincuenta y cinco que tres horas diez, si con ello no vas a conseguir nada, tres meses de preparación especifica donde te has dejado la salud, para luego qué, decirle al colega que tu bajas de tres horas en maratón y qué, otras repercusiones no tiene, con ese pedazo de preparación te propones tres diez ó tres quince y vas como un rey y encima puedes ir con los demás en plan colegueo que es lo que mola, aunque la verdad sea dicha, si vas en un buen estado de forma es como mejor se afronta un esfuerzo de ese tipo y cuanto menos tiempo estés corriendo mejor, por lo tanto ya no pongo mas cosas sobre el tema que luego me las tengo que comer.
Duna esta sentada junto a mi cuando escribo e insiste imperiosamente en que ponga la foto de arriba con su inscripción, para que si alguien por casualidad es capaz de leer esto, no se olvide, que regalar un animal es regalar un ser vivo que siente y sufre, que necesita tiempo y dedicación, si no lo vas a cuidar por favor no lo regales, si pretendes hacer feliz a un niño durante un rato, juega con el, hazle de perrito. Vale.
Viene esto a colación, cuando hablando de deporte todos pensamos, si no todos gran parte de nosotros, en salud, y sí, tengo que afirmar que el deporte es salud, mas que salud para el ser humano es una necesidad vital en cuanto al desarrollo armónico del organismo, pero que sucede cuando hablamos de deporte profesional, el deporte profesional no es sano, a veces todo lo contrario, imaginemos la preparación de un atleta que esté en la elite y que pretenda competir con garantías de éxito, la preparación especifica para su temporada es cruenta, tanto su sistema cardiovascular como su aparato locomotor se tienen que someter a un rendimiento y a unas exigencias fuera de toda lógica y esto ocasiona a veces o casi siempre lesiones que los deportistas llegan a sufrir durante gran parte de su carrera profesional, se piensa que entre un ochenta y un noventa por ciento de profesionales en activo acarrea algún tipo de lesión, este porcentaje seguro que lo superamos los populares, casi todos tenemos alguna secuela como consecuencia de palizones que nos hemos ido metiendo.
Es saludable la actividad física siempre que se realice como entretenimiento, que pase a formar parte de tu vida, que aprendas a disfrutarla, que goces haciendo la actividad que mas te guste, pero siempre dentro de unos parámetros de normalidad, sin exigencias que estén alejadas de tus posibilidades y sin riesgos de ningún tipo, los riesgos ya los corren y los asumen los profesionales.
Dentro de los populares, a los que nos atrae participar en maratones y medias maratones, nos marcamos entrenamientos que cuando los analizas no sabes si es para aficionado o profesional, seis días de entreno semanales, con sus ciento y pico kilómetros, varios días de series bestiales, cuestas infernales y de ritmos ni te cuento, pero hombre de Dios que mas te da hacer dos horas cincuenta y cinco que tres horas diez, si con ello no vas a conseguir nada, tres meses de preparación especifica donde te has dejado la salud, para luego qué, decirle al colega que tu bajas de tres horas en maratón y qué, otras repercusiones no tiene, con ese pedazo de preparación te propones tres diez ó tres quince y vas como un rey y encima puedes ir con los demás en plan colegueo que es lo que mola, aunque la verdad sea dicha, si vas en un buen estado de forma es como mejor se afronta un esfuerzo de ese tipo y cuanto menos tiempo estés corriendo mejor, por lo tanto ya no pongo mas cosas sobre el tema que luego me las tengo que comer.
Duna esta sentada junto a mi cuando escribo e insiste imperiosamente en que ponga la foto de arriba con su inscripción, para que si alguien por casualidad es capaz de leer esto, no se olvide, que regalar un animal es regalar un ser vivo que siente y sufre, que necesita tiempo y dedicación, si no lo vas a cuidar por favor no lo regales, si pretendes hacer feliz a un niño durante un rato, juega con el, hazle de perrito. Vale.











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