24 diciembre 2007

Aranjuez, un capricho.

jesus 125

Es la mañana de Noche Buena, me despierto temprano, como siempre, aunque hoy ronda mi cabeza lo de darme un capricho, empiezo a elucubrar y pensar, ¿que caprichillo me podría dar?, vamos a ver, a un aficionado a esto del correr que le puede hacer feliz, ¿descansar?, no, eso no, eso seria un sacrificio, ¿y correr por un entorno espectacular?, eso si, ¿pero donde?, escucho música mientras desayuno y pienso, entonces alumbra mi mente una melodía de esas hermosa que te llega al alma siempre que la escuchas, ya no tengo dudas, Aranjuez, Jardines del Príncipe, llamo a mi manager por si quiere acompañarme y me dice que prefiere seguir en los brazos de Morfeo, no lo entiendo, prefiere seguir durmiendo en vez de pasear por esos maravillosos espacios, me siento incomprendido.

Son las nueve cuarenta y cinco, ya estoy a la puerta principal del gran parque, dejo el coche enfrente y con el maletero abierto me pongo la ropa de entreno, miro al fondo y siento los nervios de la inmediatez, me adentro en el parque y la maravillosa paz que emana de la vegetación tan rica y variada me envuelve, recorro toda la parte sur por un camino de arena que mas que cuidado está mimado, la arena limpia y batida invita a correr suave y sintiendo, a la izquierda mía surgen caminos tanto de arena como cubiertos totalmente de hojas otoñales, los empiezo a alternar, adentrándome hasta llegar a veces a la orilla del Tajo, en esta propia orilla hay un espectacular embarcadero todo el de piedra y salvaguardado por dos pequeñas garitas también de piedra, es realmente hermoso.

Por la parte norte se recorre toda la orilla del río, los árboles se han librado de sus hojas y dejan ver perfectamente como las ardillas suben y bajan por sus troncos, sin miedos de ningún tipo, también juguetean por el suelo buscando frutos que comerse, teniendo que librar en sus carreras algún que otro pavo real.

Es una verdadera gozada correr por los caminos y paseos de este gran parque, la primavera debe ser bestial cuando la gran cantidad de plantas de tal diversidad eclosionen, ha sido un día feliz, un día para recordar, seguiré repitiendo estas incursiones no programadas, hora y cuarto le he dedicado al recorrido y se me hizo corto, cortismo diría yo.

Toda esta semana pasada ha sido apabullante, aunque no por eso menos interesante, hemos sufrido todo tipo de inclemencias meteorológicas, desde fríos infernales, hasta abundantes lluvias, pero sin dar por perdido ningún entreno, solo he perdido el domingo por causa de mi pie, me estaba avisando y decidí descansar. Vale.

seal7


1 comentarios:

(Yolanda) Cabalas Virtuales dijo...

Felices Fiestas y cuidadin con el pie jajaja muy bueno el post a cuidarse

Besotes