La liebre zamorana
Apenas había luz natural, el día amanecía nublado y como preñado de lluvia, casi necesitaba linterna para llegar hasta el club, Duna, negra como el azabache, con esta luz se difuminaba y eso que iba cerca de mí.
Pedro ya está corriendo por los campos, ha debido llegar con noche cerrada y no sabe esperar, ahora tengo que adivinar su ruta para correr un poco con el, aunque es bastante previsible.
Antes de llegar al kilometro cinco le encontramos y le lanzo las típicas bromas, si es que no duerme bien, si se levanta a las seis para correr o si es que madruga para evitarme, para no oír mas puyitas se acuerda de mi pie y hasta tiene la deferencia de preguntarme.
Ayer tenia que hacer cambios de ritmo y me dice que se le olvidaron, je, je, pero que hizo catorce kilómetros rápidos, me imagino la velocidad.......
Dice que esta fuerte, tan fuerte que va a dar que hablar, que su gesta se va a recordar en Valdemoro, ya no puedo mas, me parto............
Que me estas contando pipiolo, le digo, acaso no recuerdas que el único que ha sido capaz de llevarte a la gloria he sido yo, acaso no recuerdas que sacrifique mi carrera en Getafe para que pudieras bajar tu marca, (corrí con el dorsal de otro, por si se venia abajo que mi nombre no se mancillara), cosa que por cierto todavía no me has agradecido, ni tan siquiera un gestito has tenido conmigo y eso que yo mismo te felicite en meta y me quede esperando las gracias.
Hoy esta graciosejo y dice que va a salir en la prensa, me da hasta los titulares, yo ya no puedo mas, tengo que parar y despacharme a gusto, hacia tiempo que no reía tanto. Como quiere conseguir notoriedad dice que quiere salir en mi blog y me sugiere que le haga una fotico sacando pecho para adornar el post, quiere alcanzar la gloria yo pongo lo que está en mi mano, ahora solo le hace falta seguir mis indicaciones y cumplir con los ritmos que estoy seguro no cumplirá.
Hemos terminado bien con tanta charla, diez kilómetros por los caminos y otros poquitos en el césped del estadio, cuando nos juntamos la cantidad de paridas que nos decimos y encima nos llevamos bien. Vale.











0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada