Camino al monte
Estos días de atrás me he sentido bien, aumentando sistemáticamente las distancias recorridas siempre suaves y controladas, tratando de recuperar tanto mi pie como mis músculos desacostumbrados a ciertas distancias y ritmos.
Para este domingo quedé con los muchachos, entre ellos el australiano que llevaba tiempo sin correr con el, como están preparando la Media de Valdemoro para el próximo fin de semana, el objetivo era hacer largo, unos veinte kilómetros, les advierto que como estoy en plan recuperación, si tengo síntomas de dolor me vuelvo, pretendía hacer al menos catorce, como vamos en armonía y sobre todo de charleta no me entero del paso de los kilómetros, he malgastado una parte importante de mis fuerzas en este menester, las endorfinas me hacen mas comunicativo y graciosejo.
En el kilómetro ocho mas o menos propongo dar la vuelta sobre todo para salvar las cuestas finales de este recorrido que tienen lo suyo, ni dios me hace caso y yo cabezón de mi que sigo cuando ya voy sintiendo que el pie me va jodiendo, ni el cabronazo del australiano se ha apiadado de mi, con amigos así para que quiero enemigos, bueno yo también le quiero.
Afrontamos las cuestas y ya voy renqueando, me da igual no me amilano, se van para adelante y me quedo a diez metros de ellos, se que si les doy esa distancia van a ir pendientes de mi y no van a tirar mas……..cabrones.
De todas formas el sacrificio te hace fuerte ante otras eventualidades de la vida cotidiana, no creo sea muy positivo para mi recuperación estos excesos, tampoco pretendía hacer esta tirada, son situaciones anecdóticas que hay que asumir con un poco de humor y nada mas, ellos han conseguido su objetivo y encima parecían felices, pues mejor. Vale.











0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada