El monte Bubo bubo
Es sorprendente la mañana que ha amanecido, impresiona ver días de estos en las fechas en que estamos, un día claro de sol radiante y una temperatura primaveral, Duna se lo ha olido, nada mas oírme ha salido para verificar las zapatillas que calzaba, cuando ha olido las de trail sus saltos eran notables, sabe que con esas solo podemos ir de monte alto.
Son las nueve cuando ya vamos trotando camino del monte del Bubo bubo, se le ve señorial luciendo una buena capa de pinos, caminos y cuestas, faltan solo unos días para la Media Maratón de Valencia lo que significa que no me voy a dar la paliza, pero sí que vamos a disfrutar corriendo entre pinares, oxigenando músculos, el ritmo va a ser más que controlado.
Corriendo por los caminos de este hermoso monte se puede sentir lo que la naturaleza es capaz de transmitir al individuo, te hace sentir tan bien que no quieres que esto termine, alargaría el entreno toda la mañana, Duna se siente igual y siente la libertad de corretear por los montes sin restricciones de ningún tipo, en una de estas correrías ha espantado un búho real de tales dimensiones que cuando ha sobrevolado por encima mía impresionaba, no recuerdo haber visto ninguno igual.
El domingo estuvimos en Aranjuez el australiano, el incombustible y yo, este sitio para el entreno solo se puede comparar a Ruidera, que gozada, el australiano, que es el jovenzuelo de la partida, nos llevó apretados, su ritmo es bastante más alegre que el trote gorrinero que solemos imponernos el incombustible y yo, como resultado una tirada larga de calidad. Vale.
















