Gemelos

Esta mañana desprovisto de bota terapéutica y muletas he llegado hasta las pistas de atletismo, visualizar el color de las pistas y sentir el aroma de césped recién cortado han transmitido a mi cerebro y este a su vez a mis músculos la predisposición necesaria para el trabajo metódico.
Mi verdadera meta era el gimnasio para el inicio de una recuperación que auguro un tanto larga, me he sentido bien en la vuelta al trabajo de recomposición muscular, no he querido extralimitarme, quiero que el proceso sea progresivo y eficaz sin sobresaltos, bicicleta, abdominales y maquina para mis cuadriceps y gemelos.
Está colaborando en mi recuperación como masajista personal y desinteresado, Fernando, que dedica su tiempo, esfuerzo e ingenio en poner orden en mis músculos y articulaciones, su trabajo y dedicación es impagable.
Son dos días los que llevo de recuperación activa y como todo está ávido de trabajo los resultados son evidentes, aunque como se puede observar en mi gemelo derecho los efectos son menos notorios, aunque habían desaparecido completamente y yo si se de su progresión.
Ayer añadí paseo y acabe con dolor intenso en el talón, lo que quiere decir que para caminatas tendré que seguir utilizando la bota, no sea me pase como a la campeona Maite Martínez que la operaron cuando a mi de su planta del pie derecho y en su prisa por la preparación a los Juegos de Pekín ha conseguido una talalgia que quizás le haga perderse los Juegos, yo creo que para las Olimpiadas no llego. Vale.










